sábado, 16 de junio de 2012

El tercer oído (el monitor del bebe)

En un principio tuvimos uno Infanti, prestado. Cumplía su función básica, nos permitía oír al bebe, sin embargo también escuchábamos otros sonidos alienígenas y de vez en cuando al hijo del vecino... Un día dejo de funcionar, ya había recibido un par de golpes y como era viejito pues supuse que ya le habría llegado su hora.

Compre otro igual que también recibió un par de golpes (esas cosas atraen a los bebes como magnetos) y a los pocos meses falleció.

Mi esposo me convenció de comprar uno que costaba 90 mil pesos, yo no quería por el alto precio y porque lo veía como algo a lo que ya no le íbamos a dar tanto uso. "Bueno" pensé "de este si que voy a guardar la boleta como oro por si algo le pasa". Compre el monitor Philips AVENT SCD525 en la misma tienda Infanti y resulto ser la mejor inversión tecnológica que hemos hecho como padres. Ha recibido golpes, mordidas, caídas, de todo y sigue sonando a la perfección, no tiene ningún tipo de bulla de fondo y se escucha tan bien al bebe que le tengo que bajar el volumen para no sentir como respira.

Ademas tiene cosas interesantes y muy útiles:

  • Sensor de temperatura (con alarma si baja por debajo de la mínima configurada para el dormitorio del bebe)
  • Modo Eco que ahorra batería si la distancia entre las unidades es corta
  • Música relajante
  • Luz (espanta cuco)
  • Control de volumen
  • Pantalla LCD en la unidad de padres
  • Unidad de padres con base que recarga las pilas para poder moverlo a cualquier parte sin tener que llevar el cable.
  • Las dos unidades son super compactas y de un bonito diseño.
  • Intercomunicador para hablarle al bebe desde la unidad de padres.

Delante (mas pequeños que un pote de talco)

Atrás (lo que sobresale es el sensor de temperatura)
Me encanto el diseño desde el momento que lo saque de su caja, las dos unidades eran tan pequeñas que no ocuparían mucho espacio donde las colocara ni tampoco llamarían tanto la atención del bebe. Efectivamente fue así hasta que mi hijo mayor creció y aprendió a poner la música por si solo y también me la pedía a la hora de dormir.

El aparatito ya va a cumplir dos años con nosotros y lo seguimos usando con mi hijo menor. Su garantía es justamente por ese periodo, así que esperamos que dure eso y mas. Pero bueno, pronto ya no lo vamos a necesitar y en ese caso no estaría mal que se tome un merecido descanso!

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